Diplomanía - Politecnico de Colombia

LA EDUCACIÓN MASIVA DE ALTA CALIDAD EN LÍNEA LE DA ACCESO GRATUITO A TODO EL MUNDO

rudolf hommes

El internet y la oferta masiva de programas educativos de muy alta calidad a través de este medio tienen el potencial de revolucionar la educación postsecundaria y de enriquecer la educación media. Harvard, MIT y Stanford ofrecen cursos gratis derivados de sus currículos que crean la posibilidad de adquirir conocimientos equivalentes a los que se obtienen en esas mismas universidades. Cuando pusieron en línea estas posibilidades de educación masiva, fueron muchos los que predijeron que esto estaba a punto de causar un revolcón sin precedentes en el sistema educativo y que los días de las universidades estaban contados.

A pesar de ello, las universidades siguen recibiendo más solicitudes que las que pueden atender, las matrículas siguen carísimas y los estudiantes continúan financiando sus estudios recurriendo a créditos cada vez mayores. Las universidades no parecen estar destinadas a convertirse en reliquias, como les sucedió a las agencias de viajes y a las compañías de alquiler de películas. ¿Qué pasó? (Kevin Carey, ‘Changing College for Good’, The New York Times, 8-8-14).

Este autor explica que estos programas en línea no han dado el resultado esperado por razones que no tienen que ver con la calidad de los cursos, que son buenos y cada vez mejores. “Las universidades han detenido el avance de la tecnología porque lo único que ofrecen estos programas en línea es acceso a profesores de la más alta calidad mundial a un precio imbatible. Lo que no ofrecen son títulos universitarios oficiales, de los que permiten conseguir trabajo. Y eso es por lo que pagan los estudiantes universitarios” y sus padres. La mayoría pagan por vehículos para conseguir empleo y conexiones, no por conocimientos.

El reto que esto les presenta a los que desarrollan las tecnologías de educación en línea es que tienen que inventarse credenciales o certificados que el mercado de trabajo acepte como señal positiva de buen desempeño, como lo hace con los títulos universitarios. Pero no solamente tendrán que hacer eso. Deben compensar otros atributos que les dan ventajas a las buenas universidades. En EE. UU., dice Carey, “un graduado de Harvard y alguien que se retiró de Harvard antes de terminar le dan al mercado laboral casi la misma señal: esta persona es suficientemente buena porque entró a Harvard”. Es tan difícil ser admitido a estas universidades que apenas los mejores lo logran (y los hijos de los donantes). En general, “un título universitario es [mucho] más que haber tomado cursos por un total de 120 créditos”. Además, la institucionalidad está sesgada a favor de la educación tradicional: hay muchas actividades laborales que legalmente requieren un título para llevarlas a cabo.

Pero el atractivo que brinda obtener conocimiento en línea es un poderoso estímulo para que el mercado encuentre soluciones y cree credenciales, insignias y otras señales que les pueden hacer contrapeso a los títulos universitarios. Fortune dice que programas vocacionales como Dev Bootcamp o Hackbright Academy y algunos otros se dan el lujo de admitir menos del 20 por ciento de los que solicitan ingreso y han colocado egresados en el mercado que obtienen salarios de seis dígitos, reservados para ingenieros diplomados. Empresas como Coursera ofrecen los cursos universitarios gratuitamente en línea, pero cobran por los credenciales.

La educación masiva de alta calidad en línea le da acceso gratuito a todo el mundo, le corresponde entonces al Gobierno apoyarla creando servicios de tutoría para facilitar el éxito de quienes se aventuren a aprovecharla, y sustituir el requisito de título universitario por ‘pruebas de Estado’.

Rudolf Hommes

llamar nuevo

boton pago en linea